
Con un oído puesto en las noticias, informándonos sobre la guerra en Libia y las posibles revueltas en países vecinos, nos aseguran que la situación en Marruecos a día de hoy es totalmente tranquila.
Marruecos; un destino que nos atrae conocer, se dice que se trata de un país muy cercano a nosotros, a la vez, lejano en el tiempo. De momento, no puedo opinar, desconozco, pero estoy seguro que a medida que discurra el viaje, posiblemente dentro de unas líneas, pueda hacerme una idea de cómo es la vida al norte del continente vecino.
Sábado 26 Marzo 2011, Algeciras.
Hemos llegado al parking próximo a la agencia de viajes Normandie, donde nos disponemos a pasar la noche para nada mas despertar, conseguir los tickets y cruzar el estrecho.
+36° 10' 46.34", -5° 26' 29.61"
Yo he madrugado un poco más de lo previsto (procurando no molestar demasiado) es imprescindible animar a Alonso en la primer carrera del mundial.
Con los pasajes del Barco en mano, nos dirigimos al puerto de Algeciras para embarcar rumbo Tánger. Cruzamos los dedos para que todos los trámites burocráticos se lleven a cabo con la mayor fluidez, ya que hay rumores de largas esperas en la aduana dependiendo del estado de ánimo de los operarios y autoridades. Finalmente a la hora y pico de travesía por mar, hay que añadir una hora y cuarenta minutos, gracias a la descoordinación de la Policía Marroquí. Esa perdida se ve compensada al retrasar nuestros relojes dos horas, horario en Marruecos.
Nada mas pasar los controles de la aduana, aprovechamos para cambiar euros por dirhams, 1€ equivale a poquito mas de 11Dh. Paramos a comer un poco mas adelante y decidimos escoger dirección Chaouen.
La carretera por el momento no esta nada mal, un tramo de autopista y una nacional correcta N2. El paisaje por el momento no varia demasiado al del otro lado, pero si comienza ha aparecer diferencias importantes. Las Mezquitas, la cantidad de taxis mercedes serie 200, los burros, la distribución de la carga en furgonetas y camiones en forma vertical y lo mas llamativo, las gentes junto a la carretera, descansando, refugiándose del sol, charlando, paseando o simplemente viendo pasar los vehículos, curiosamente todo ello en torno a la carretera.
Se divisa la cordillera del Rif, pronto hemos llegado a Chaouen. Aparcar es tarea difícil por lo que hemos decidido ir al Camping donde teníamos previsto pasar la noche.
Se trata de un camping municipal, el único de la población, un poquito apartado, en lo alto de la ciudad, con escaleras para acceder al pueblo (el regreso mejor en taxi). Las instalaciones del camping dejan mucho que desear, en estos momentos me alegro de llevar mi propio baño completo con ducha. Autocaravana y dos personas 85Dh.
Domingo 27. Hemos bajado a la ciudad por las escaleras, no sin antes encontrarnos con algunas personas que utilizan siempre el mismo dialogo, siempre la misma forma y las mismas preguntas.
–Hola amigo.
– ¿de donde? ¿Español? ¿Italiano? ¿Francés?
–España.
– ¿de donde? ¿Madrid? ¿Barcelona?
–Del Norte.
–Ah, ¿Qué queréis comprar? Tengo buena grifa amigo.
Al principio hace gracia, pero cuando ya son tres, cuatro, cinco, seis, los personajes que se acercan de la misma forma, tratando de mostrarse interesados para luego venderte algo; por desgracia llega un momento que suena a disco rayado.
Nos centramos en visitar la Plaza Uta el-Hammam y en torno a ella, la gran mezquita y la Kasba museo, pero sin duda lo mas destacado; callejear por las blancas y azuladas, estrechas y empinadas calles.
Chaouen.
Después de comer, hemos decidido cambiar de trayecto, en vez de seguir hacia Fez, hemos decidido visitar la antigua ciudad romana de Volúbilis. Decisión acertada.





